Publibeca Allergy Therapeutics 2020

PUBLIBECA ALLERGY THERAPEUTICS

La Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (ALERGOSUR) convoca la PUBLIBECA Allergy Therapeutics (PUBLIBECA) que se otorgará a la mejor comunicación enviada por un socio de ALERGOSUR a un congreso nacional o internacional durante el periodo comprendido entre el 27 de junio de 2019 y el 20 de Febrero de 2020 y aceptada por dicho congreso.

El objetivo de la PUBLIBECA es ayudar al autor a transformar la comunicación presentada en una publicación científica. Para ello, se formará al autor a través de una asesoría personalizada y práctica y se le asignará un «medical writer» que le acompañará durante todo el proceso hasta la redacción del manuscrito final. El autor asumirá el compromiso de enviar periódicamente los avances del manuscrito para su evaluación. Una vez revisado, se redactará un nuevo informe con los ajustes a realizar y así sucesivamente hasta obtener la versión final, que será revisada por un traductor nativo especializado. Finalmente, se asesorará al autor para seleccionar la revista más adecuada y se le darán las instrucciones pertinentes sobre el procedimiento para el envío del manuscrito.[/vc_column_text][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column width=»1/2″][vc_btn title=»Convocatoria Alergosur 2020″ align=»right» i_icon_fontawesome=»fa fa-download» add_icon=»true» link=»url:https%3A%2F%2Falergosur.net%2Fwp-content%2Fuploads%2FPUBLIBECA-Allergy-Therapeutics-Convocatoria-Alergosur-2020_OK.pdf||target:%20_blank|»][/vc_column][vc_column width=»1/2″][vc_btn title=»Publibeca Allergy Therapeutics» i_icon_fontawesome=»fa fa-download» add_icon=»true» link=»url:https%3A%2F%2Falergosur.net%2Fwp-content%2Fuploads%2FPUBLIBECAS.pdf||target:%20_blank|»][/vc_column][/vc_row][vc_row][vc_column][vc_column_text][/vc_column_text][/vc_column][/vc_row]

ALERGOSUR y la Escuela Andaluza de Salud Pública medirán la eficiencia de las Unidades de Alergia en Andalucía

Conocer la eficiencia de las unidades de alergia del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA) es el objetivo del convenio suscrito por la Escuela Andaluza de Salud Pública y la Sociedad Andaluz de Alergología e Inmunología Clínica (Alergosur). Para ello profesionales de ambas instituciones trabajarán de manera conjunta con indicadores de recursos, capacidad, actividad, resultados y eficiencia.

Dentro del proyecto se valorará la actividad de las 10 unidades de Gestión Clínica de Alergología que existen actualmente en los hospitales del SSPA con el fin de analizar su funcionamiento e identificar elementos de mejora de la eficiencia de las mismas.

El convenio que ha sido firmado por la directora gerente de la EASP, Blanca Fernández-Capel y el presidente de Alergosur, Pedro Guardia, contempla el desarrollo del proyecto en cuatro fases, que van desde la identificación de la información que facilita cada unidad de alergología del SSPA, hasta el análisis de la eficiencia relativa, pasando por el diseño del marco de evaluación de dicha eficiencia con indicadores parciales y con métodos frontera.

Profesionales y Ciudadanía

La ciudadanía como eje del sistema sanitario y el crecimiento del gasto sanitario “están llevando a los sistemas sanitarios a buscar mecanismos para crear servicios más eficientes, de mejor calidad y con una mayor efectividad en las prácticas médicas, que lo hagan sostenible” comenta el Dr. Guardia.

Para ALERGOSUR, “este acuerdo es el inicio de una colaboración que esperamos sea fructífera para pacientes alérgicos andaluces, para la organización sanitaria y para los profesionales, teniendo una continuidad en el tiempo para conseguir mejorar los resultados en salud”.

La Dra. Fernández-Capel resalta la capacidad de la EASP “de dar respuesta a las necesidades de mejora que identifique el sistema sanitario y a contribuir a resaltar y compartir el trabajo con excelencia de los equipos profesionales” en ese sentido ha destacado “la necesidad de contar con los profesionales de las unidades de alergología, y con el Servicio Andaluz de Salud para que los resultados repercutan en la mejora del servicio y la salud de la ciudadanía”

ALERGOSUR es una sociedad científico-médica no lucrativa, formada por profesionales dedicados a la Alergología e Inmunología Clínica, especialmenteinteresados por la problemática de la especialidad en el ámbito territorial de las provincias andaluzas.

La Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP) es una institución creada en 1985 y dependiente de la Consejería de Salud y Familias de Andalucía. La EASP desarrolla su actividad en 4 líneas principales: formación, consultoría, investigación y salud internacional, y dirige el Centro Andaluz de Información del Medicamento, (CADIME), el Registro de Cáncer de la provincia de Granada, el Observatorio de Salud y Medioambiente de Andalucía (OSMAN) y el Observatorio de la Infancia de Andalucía (OIA).

Entrevista a Antonio Chaparro Martínez, médico internista y alergólogo, uno de los fundadores de ALERGOSUR

“El alergólogo tiene que realizar un buen diagnóstico, un buen pronóstico y un buen tratamiento para hacer una buena medicina”

Durante 32 años, de 1975 a 2006, de lunes a viernes, ejerció con dedicación la misma labor. A las diez de la mañana subía a la azotea del Hospital Universitario Virgen Macarena a recolectar los pólenes concentrados en Sevilla. Recogía el porta, lo teñía, examinaba las muestras bajo el microscopio y realizaba el conteo. Cuando empezó esta tarea de interés científico y básica para los pacientes alérgicos, archivaba todos los datos. Cuando se jubiló, los divulgaba en la red polenes.com y en el teletexto del hospital.

Es Antonio Chaparro Martínez, natural de Usagre (Badajoz). Médico Internista y alergólogo. Nos recibe en el despacho de su casa. Mires donde mires hay un recuerdo: la orla de Medicina, la cabeza frenológica de Cubí de la Cartuja y la mesa donde continúa estudiando, regalo de uno de sus maestros: el profesor D. José Cruz Auñón, quien se dedicó con entusiasmo al estudio de las enfermedades del aparato respiratorio, a los temas de alergia y particularmente a los problemas relacionados con el asma bronquial. Así nos cuenta, el doctor Chaparro, uno de los fundadores de la Sociedad Andaluza de Inmunología y Alergia (ALERGOSUR), como fueron los comienzos de esta especialidad.

Al Dr. Antonio Chaparro Martínez, que me enseñó a ser médico y alergólogo”. Así reza la dedicatoria de la tesis de José Carlos Orta Cuevas titulada Aportación al estudio de la importancia de los aditivos alimentarios en urticaria crónica y urticaria aguda recidivante presentada en 1991 para optar al grado de Doctor en Medicina y Cirugía. ¿Por qué quiso ser médico?
Desde mis años jóvenes, consideré que la mejor manera de ser solidario con nuestros semejantes, sobre todo, cuando pierden la salud.

¿Y alergólogo?
Bueno, eso fue por el ambiente en el que me crié. En tercero de Medicina entré en la Cátedra de D. José Cruz Auñón, un entusiasta de la alergia, el primero que empezó en España y, sobre todo, en Andalucía.

¿Quiénes fueron los maestros que más le marcaron?
Dos Pepes. D. José Cruz Auñón y D. José Conde Hernández.

¿Qué le enseñaron en la medicina y en la vida?
A respetar y tratar a todo el mundo por igual.

“En tercero de Medicina entré en la Cátedra de D. José Cruz Auñón, un entusiasta de la alergia, el primero que empezó en España y, sobre todo, en Andalucía”

El Hospital Universitario Virgen Macarena abrió sus puertas en 1974, denominándose entonces Hospital Clínico de la Facultad de Medicina, heredero del antiguo Hospital de Las Cinco Llagas. ¿Cómo vivió aquel día?
De una manera azarosa. El jefe del hospital, D. José Chamizo, no había previsto quien estaría de guardia esa noche cuando iban a hacer el traslado de los pacientes al hospital Clínico Virgen Macarena. Había hecho los turnos para el día siguiente, pero no para ese día. Entonces, D. José Conde, dijo: ‘Bueno, ¿qué pasará esta noche, cuando estén aquí los pacientes y uno se ponga malo? ¿Quién los atenderá?’ El director contestó que no se había dado cuenta. Entonces dijeron: pues ya está: Antonio Chaparro y Rafael Mestre. Era 4 de diciembre. Hacía un frío a rabiar. Tenían la calefacción muy alta. Entonces teníamos a los pacientes que se ahogaban. No paramos en toda la noche. Así que lo recuerdo como si fuera ahora mismo.

“Uno de los pacientes que más me llamó la atención fue uno que decía que era alérgico al pelo del cerdo”

¿Recuerda a su primer paciente alérgico?
Sí. Ha habido varios. Pero uno de los que más me llamó la atención fue uno que decía que era alérgico al pelo del cerdo. Me dijo que cuando entraba en la cochinera le entraba asma. Le dije: “No, mire usted. Las cochineras lo que dan es muy mal olor y eso aumenta la hiperactividad bronquial, pero los cochinos y los cerdos lo que hay es que tenerlos muy limpios porque son los animales que tienen la identidad genética más parecida a los hombres”. De hecho, en la investigación a los aloinjertos lo que se utilizan son los cerdos. Así que alergia a pelo de cerdo, no. Entonces, no se sabía de alergia. La gente decía: “que me ahogo, que me ponga usted una inyección de Urbasón, pero tú ya tratabas de investigar la causa. Preguntábamos: ‘¿A usted alguna vez le han salido ronchas también? ¿A usted con algún alimento…?’ Contestaban: ‘Ah, pues sí’ Pues usted lo que tiene es una alergia, la están tratando asintomáticamente. Así que mañana la quiero ver en el servicio.

¿Cómo era la relación médico-paciente?
Ha cambiado y no tiene parangón con lo que había antes. Cuando estábamos en las guardias y veíamos a un paciente con un dolor, con una angina, nosotros mismos cogíamos los carritos. No esperábamos a que llegara el celador. Esa empatía que teníamos los médicos con los pacientes, eso desgraciadamente, ha desaparecido. No culpo a nadie, pero probablemente la masificación y la falta de médicos tengan algo que ver.

La alergia afecta hoy a 2,5 millones de andaluces. Como uno de los primeros alergólogos andaluces. ¿Cómo fueron los comienzos de la especialidad?
Los comienzos fueron en ciertos servicios, cátedras aisladas como la del profesor D. José Cruz Auñón. Creó una excepción a la que íbamos nosotros. De esta manera, el resto de los servicios nos veían como bichos raros. Nos decían ustedes ven a alérgicos y eso ¿qué es? Así surgió. Hablamos de 1968. Como especialidad oficial no se reconoció hasta el año 82, que fue cuando empezaron a entrar los primeros MIR.

Trabajó en el servicio de Alergia del Hospital Virgen Macarena, pionero en Andalucía y en España: ensayos clínicos, estudios epidemiológicos, investigación inmuno-alergológica ¿Por qué han sido referentes en esta especialidad?
Porque éramos una serie de médicos, en la que nos incluimos varios, que nos dedicábamos a la enseñanza, a la docencia, a la asistencia y a la investigación con cuerpo y alma, sin reparar en horas. Si había que dedicarle las 24 horas del día, lo hacíamos.

Durante 32 años contó los pólenes de lunes a viernes. ¿Echa de menos el captador de pólenes que mide por m3 de aire la concentración de granos de pólenes que causan alergia?
Hombre, lo echo de menos. No cabe duda, pero soy consciente de que hay que dar paso a las nuevas generaciones. De hecho, lo están haciendo igual o mejor. Tengo un periódico que indica que el único que hace ahora mismo en Sevilla es D. José Carlos Orta Cuevas.

“Los comienzos de la alergia fueron en ciertos servicios, cátedras aisladas como la del profesor D. José Cruz Auñón”

¿Con qué precisión mide dicha veleta el aire?
La veleta es un fiel reflejo de la cantidad de aire que pasa por nuestros pulmones: El aparato está graduado para que por el agujerito que tiene entre un volumen de aire que se multiplica por una serie de parámetros. Así, en el porta que nosotros luego miramos en el microscópico, está reflejado el mismo volumen de aire que entra en el aparato respiratorio, en los bronquios.

¿Recuerda algún récord histórico de granos de gramíneas?
Sí. Ese récord histórico fue en mayo de 2001. Llegamos a 911 por día cuando en las gramíneas el índice de reactividad que está establecido son 50. Había casi 1.000 pues ya se pueden imaginar lo que se superó.

Muchas veces vio cómo subían las concentraciones de plátanos de sombra. Sabemos que llegó a contar 1.200 en la Avenida Carlos III. ¿Es así?
Sí. Llegué a contar 1.200 individuos de la misma especie, que eran los plátanos de sombra, en la avenida Carlos III, lo cual sumados a los que ya habían puesto previamente en la calle Torneo, hizo que hubiera una incidencia elevadísima del plátano. Hasta entonces, al plátano no se le daba trascendencia ninguna. A lo que hay que añadir otra particularidad. El plátano de sombra se vuelve más agresivo cuando crece en áreas altamente contaminadas debido al aumento del tráfico y la circulación en su entorno. En otras palabras, la presencia de granos de polen era mayor y su agresividad se incrementaba debido al aumento de las proteínas de defensa. De manera similar a los animales, los árboles también se defienden, como todo.

Es uno de los veteranos y fundador de la Sociedad Andaluza de Inmunología y Alergia ¿Cuándo y por qué se fundó ALERGOSUR?
Aunque ya había habido algunos brotes, históricamente, ALERGOSUR fue fundada en 1978. Habíamos tenido dos o tres reuniones previas. La primera fue en Benalmádena (Málaga) ya que tratábamos de hacer una reunión en cada provincia de Andalucía porque iba a ser una asociación andaluza. Y ya, la definitiva, donde se crearon los estatutos, fue en la reunión de Sevilla, la fotografía que hay publicada del encuentro celebrado en el Puesto de los Monos. Comenzaron los regionalismos. Ya no se hablaba de provincias sino de la región andaluza, la región del País Vasco. Y nosotros decidimos que nos quedábamos atrás. ¡Palante!

Ha asistido a muchos congresos nacionales e internacionales. ¿Recuerda alguno especialmente?
Sí. Hemos estado en Australia, EEUU, en toda Europa, pero el congreso que más recuerdo es el de noviembre de 1979 en Jerusalén. Estuvimos visitando el Huerto de los Olivos. Y, claro, allí todos nos emocionamos mucho y echamos unas lagrimitas. Y D. José Conde y yo decíamos: es que estos olivos están ahora en polinización y tenemos una conjuntivitis alérgica. Aquello quedó grabado.

¿Una anécdota que aún le haga reír?
Íbamos en un taxi hablando español. Estábamos a unos 12 km de Jerusalén cuando, de buenas a primera, el taxista dijo: ‘Señores que estoy entendiendo todo lo que están diciendo’. Y metió la mano en la guantera para enseñarlos la llave de su casa de Toledo. Hablaba un español sefardí perfecto. Dijimos: ‘¡Tierra tráganos!’ Recuerdo que llegamos al Hotel Sheraton y allí vimos a Golda Meir y Moshé Dayán. Fue apoteósico. Eran otros tiempos. Al regresar de allí, nos registraron hasta la suela de los zapatos, porque todavía España no tenía relaciones comerciales con Israel. Tuvimos que estar una noche en París y, después, salimos en dirección a Tel Aviv.

¿Cómo ve el presente y el futuro de la especialidad?
En el presente veo que hay cierto agobio debido a las demoras en las consultas, y el futuro es muy difícil de predecir porque parece ser que ahora hay cierto reparo en mandar a los pacientes al especialista. Cuando las especialidades se han creado para algo y para que te mande el médico de Atención Primaria al especialista tienen que haber transcurrido más de dos o tres años. Entonces: ¿qué falta? Dinero y personal. En España hay muchos más alérgicos de los 2,5 millones. Ha aumentado la población de migrantes, lo que hace que se ensanche el campo de atención, pero los médicos son los mismos.

¿Ayudará la Inteligencia Artificial para seguir avanzando en investigación?
Como tecnología no cabe duda que aportará avances, pero yo me pregunto ¿La IA tiene sentimientos? ¿Empatizará con el paciente como hacíamos nosotros? Es mi gran duda.

 ¿Un consejo para los pacientes alérgicos?
Que vayan al alergólogo que le dará los consejos oportunos para tratar su enfermedad, o por lo menos, tratar de minimizarla. Si no lo cura, por lo menos, que se alivie y tengan un buen tratamiento porque no solo consiste en diagnosticar. Hay que pronosticar y tratar. Y hay muchos métodos de tratamiento cada vez más eficaces, pero eso lo tiene que hacer el especialista. El médico de cabecera, con todo mi respeto, no puede abarcar todas las especialidades. No va a ser nefrólogo, cardiólogo, reumatólogo…

¿Y otro para sus colegas de ALERGOSUR que en este mes celebran el 52 Congreso en Granada?
Mi mensaje a todos los miembros y a todos los compañeros actuales es que no decaigan, que sigan luchando con todas sus fuerzas para conseguir eso que hemos dicho: hacer un buen diagnóstico, un buen pronóstico y un buen tratamiento. Que no decaigan.

 

 

Alergia alimentaria, una patología compleja con multiples formas clínicas, a debate en la 52 reunión de los alergólogos andaluces

La Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (ALERGOSUR) ha celebrado este viernes 24 y sábado 25 de mayo su 52 Reunión en el Hotel Barceló Granada Congress de Granada a la que asisten unos 200 alergólogos de la comunidad andaluza y de otras comunidades autonómicas y 32 residentes de esta especialidad. Se trata del segundo congreso más numeroso a nivel nacional, después del Congreso Nacional de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Al acto de inauguración, que ha tenido lugar hoy, han asistido la Dra. Aurora Valenzuela Garach, decana de la Facultad de Medicina de Granada; el Dr. Francisco José Guerrero García, director médico en funciones del Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada (HUSC); la Dra. María Cesárea Sánchez Hernández, presidenta de ALERGOSUR. Facultativo especialista en la U.G.C. de Alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla y la Dra. María Ángeles Lara Jiménez coordinadora del 52 Congreso de ALERGOSUR. Facultativo especialista en la U.G.C. de Alergología del Hospital Universitario Clínico San Cecilio de Granada.

La presidenta de ALERGOSUR, la Dra. María Cesárea Sánchez Hernández, ha destacado el papel fundamental del alergólogo en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes alérgicos afirmando que se trata de “una especialidad muy completa en la que la formación especializada del alergólogo durante cuatro años, lo capacita para atender a pacientes de cualquier edad y con enfermedades en las que cualquier órgano puede estar implicado”

Un total de 32 ponentes (70% son andaluces o trabajan en Andalucía), 26 comunicaciones, 10 mesas de trabajo, un desayuno con el experto y un taller son las cifras de esta importante reunión que pretende ser un año más punto de encuentro y de intercambio de conocimiento entre los alergólogos y otros compañeros que comparten patologías como Neumología, Hematología, Dermatología y Otorrinolaringología.

Los alergólogos abordarán desafíos en la alergia a alimentos como la alergia a la proteína vegetal LTP, al huevo y la leche, así como otras enfermedades alérgicas de presentación casi exclusiva a nivel digestivo (Esofagitis eosinofílica y Enterocolitis inducida por proteínas de la dieta). “Las reacciones adversas con alimentos constituyen un importante ámbito en la práctica clínica diaria de los alergólogos. Sus manifestaciones clínicas, etiopatogenia y tratamiento sufren continuos cambios, con avances tan importantes como el diagnóstico molecular por componentes y la desensibilización/inducción de tolerancia que permiten al alergólogo dar soluciones a los pacientes alérgicos a alimentos”, explica la Dra. María Ángeles Lara Jiménez, coordinadora del 52 Congreso de ALERGOSUR.

Otro tema de importancia clínica vital que tratarán los expertos en este encuentro científico son las alteraciones ligadas a la célula mastocito, Mastocitosis sistémica y Alfa triptasemia hereditaria, actualizando sus implicaciones clínicas y la detección correcta en los pacientes derivados a Alergología.

Además, profundizarán en los avances alcanzados con los extractos de inmunoterapia en patologías como la alergia al veneno de la avispa y la abeja y la alergia respiratoria por los ácaros, alérgenos de interior.

Sin olvidar, que el asma grave de difícil control en todos sus fenotipos será objeto de varias ponencias en las que revisarán sus causas, manifestaciones y, sobre todo, el tratamiento farmacológico orientado a las células/mediadores implicados en la inflamación bronquial subyacente a esta enfermedad. Otra de las ponencias estará dedicada a la urticaria crónica espontánea y su manejo terapéutico, así como a la dermatitis atópica, que siguen siendo un reto para los especialistas.

En Andalucía, el 25% de la población urbana y el 15% de la población rural sufre algún tipo de alergia, es decir, más de 2,5 millones de andaluces son alérgicos. La mayoría las producen los pólenes de gramíneas y el olivo y se traduce en síntomas de rinoconjuntivitis y/o asma bronquial. Y es que el número de personas alérgicas está en constante aumento. En España hay ocho millones de personas alérgicas al polen, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Influencia del cambio climático en la polinización de las especies más abundantes en Granada

Según los datos recogidos por la Unidad de Calidad Biológica del Aire (UCBA-UGR) del Departamento de Botánica de la Universidad de Granada, en los dos últimos años, los niveles altos de polen de olivo se están adelantando con respecto a los históricos. Tanto en 2023 como en 2024 se han detectado niveles superiores a 800 granos/m³ a partir de la segunda quincena de abril, hecho que hasta ahora ocurría de forma anecdótica algunos años. Sin embargo, las concentraciones extremas, superando los 2000 granos/m³, siguen apareciendo a mediados de mayo y principio de junio, tal y como se registran en la estación de Granada desde 1992. Este año 2024 se esperan que se alcancen los máximos niveles en las próximas semanas (última de mayo y primera de junio)

La profesora titular Concepción De Linares, coordinadora la Unidad de Calidad Biológica del Aire (UCBA-UGR), afirma que las gramíneas no parecen tener un comportamiento inusual. Tanto en 2023 como en 2024, la dinámica y concentraciones polínicas de este tipo de polen está siendo el habitual. Se espera que las máximas concentraciones se alcancen en las próximas semanas, alargándose a junio y julio debido a la cercanía de Sierra Nevada que, por su gradiente altitudinal provoca que las diferentes especies de gramíneas presentes abundantemente en la sierra florezcan de forma escalonada.

 

 

 

 

 

Las mejores APP, WEB, vídeos y libros para pacientes con Asma, según ALERGOSUR

Un total de 2,5 millones de andaluces tienen algún tipo de alergia y se estima que el 10% de los niños y el 5% de los adultos padecen asma que en su mayor parte tiene un origen alérgico, siendo la enfermedad respiratoria crónica más frecuente en la edad pediátrica y unas de las más frecuentes en la edad adulta, según la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (ALERGOSUR), cuyos especialistas recuerdan que el próximo 7 de mayo se celebrará el Día Mundial del Asma.

 

“El asma y la rinoconjuntivitis alérgica son cada vez más comunes. El incremento de estas patologías es algo que venimos viendo los profesionales desde hace más de una década y, en parte, se debe a la incidencia de factores ambientales. La contaminación de las ciudades, el cambio climático o el adelanto de la estación primaveral, pueden influenciar en el incremento de estas patologías alérgicas», explica María Cesárea Sánchez Hernández, presidenta de ALERGOSUR.

 

Se trata de patologías muy frecuentes, dolencias que pueden tener picos estacionales, como en la época de primavera, cuando predominan los pólenes. Sin embargo, los alérgenos perennes como ácaros, epitelio de animales y hongos pueden desencadenar síntomas todo el año.

 

Como en toda enfermedad crónica la educación del paciente es fundamental para su buen control. El desarrollo de recursos digitales puede ser muy útil en la formación del paciente asmático, aunque la existencia de múltiples herramientas dificulta la elección de las más adecuadas y pueden generar dispersión en la información facilitada a los pacientes.

 

Un estudio multidisciplinar realizado por profesionales sanitarios andaluces de diferentes especialidades médicas como Alergia, Atención Primaria (AP) de adultos y población pediátrica y patrocinado por Laboratorios Gebro Pharma, ha seleccionado las cinco mejores APP, las cuatro WEB, los nueve vídeos y los diez libros-documentos web más prácticos y útiles para los profesionales sanitarios implicados en el tratamiento del asma y para facilitar la actividad diaria con el paciente asmático. Todas ellas de fácil acceso y gratuitas.

 

“Controla tu asma, para que tu asma no te controle”

José Murcia, presidente de la Asociación Andaluza de Pediatría de Atención Primaria (AndAPap), y participante en este estudio, destaca que es necesario que el enfermo tenga la información y formación adecuada y fiable para conocer la enfermedad (sintomatología, desencadenantes, medicación para la crisis y tratamiento preventivo) para controlarla y hacer una vida normal. Controla tu asma, para que tu asma no te controle”.

 

“La selección de las herramientas formativas es fruto de un trabajo multidisciplinar consensuado, meticuloso y riguroso. Asimismo, tenemos que empoderar al propio paciente, que debe hacer uso de estas herramientas para conseguir el automanejo de su enfermedad, al igual que ocurre con otras patologías como la diabetes mellitus», explican Celia López y Carmen Rey Pardo. Ambas son especialistas en Medicina Familiar y Comunitaria que ejercen su labor en el ámbito de la Atención Primaria en el Centro de Salud Virgen de África de Sevilla y han participado en el estudio.

 

“Estas herramientas prácticas, ágiles y útiles para los profesionales sanitarios facilitan el manejo del asma al profesional sanitario y familiariza a los pacientes con la enfermedad. Como enfermedad crónica y variable que es, necesitamos acceso fluido a este tipo de información para adaptarnos a la situación clínica que presente el paciente asmático en cada momento”, explican Macarena Cortés y Enrique Pina, especialistas de Medicina Familiar y Comunitaria del Centro de Salud El Porvenir y La Plata, ambos de Sevilla.

 

“Desde ALERGOSUR, entendemos como necesaria esta colaboración transversal. Y es que estas herramientas son especialmente importantes en las enfermedades crónicas, que demandan la colaboración del paciente para su correcta valoración y control, como el asma”, explica Julio Delgado, miembro de la Junta directiva de ALERGOSUR.

 

“Los resultados de este trabajo ayudarán a los profesionales de la salud a identificar aquellas herramientas más útiles para el seguimiento del paciente con asma y, con ello, a la mejora del control de esta enfermedad. Como laboratorio farmacéutico estamos comprometidos a contribuir en la calidad de vida de los pacientes con asma”, explica Meritxell Cortés, Director of Medical Affairs, Quality Assurance & Market Access en Gebro Pharma.

 

Durante el trabajo, los profesionales han tenido en cuenta la calidad de los contenidos, así como los autores y su cualificación profesional, grado de evidencia científica de la misma, funcionalidad de la aplicación y su valor para la práctica clínica, así como aspectos de diseño de la aplicación y su facilidad de uso.

 

Puede consultar los recursos seleccionados en este enlace de la web de ALERGOSUR.

Los alérgicos al polen en Andalucía se enfrentan a una primavera de intensidad variable

En Andalucía casi el 25% de la población sufre de alergia respiratoria, lo que equivale a algo más de 2,5 millones de andaluces. La mayoría las producen las los pólenes de gramíneas y el olivo y se traduce en síntomas de rinoconjuntivitis y/o asma bronquial. El número personas alérgicas está en constante aumento. En España hay ocho millones de personas alérgicas al polen, según datos de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Este año, “los alérgicos andaluces se enfrentarán a una primavera especialmente intensa en la zona norte de Andalucía, debido a las temperaturas tan altas registradas al inicio del año y a la gran cantidad de precipitaciones que se han producido en febrero y durante esta Semana Santa. Estas condiciones climáticas favorecerán que continúe la polinización del plátano de sombra, así como la polinización de las gramíneas y del olivo”, según explica la Dra. Pilar Lara especialista de la Unidad de Alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, miembro de la junta directiva de la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (ALERGOSUR) y del Comité de Aerobiología Clínica de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC).

Para evaluar la intensidad de la primavera de este año en las diferentes zonas geográficas, el Comité de Aerobiología Clínica de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC) ha empleado datos proporcionados por la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) sobre temperatura, precipitaciones y humedad. Además, han utilizado datos históricos de pólenes de gramíneas recopilados por las estaciones de la Red de Captadores de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica, con asesoramiento del Área de Estadística e Investigación Operativa de la Universidad de Castilla La Mancha.

En el sur peninsular los pólenes más comunes son los de olivo y gramíneas, mientras que en algunas provincias también es relevante la polinización de las plantas cupresáceas, especialmente durante los primeros meses del año. Las inusuales altas temperaturas experimentadas desde finales de enero y durante febrero han adelantado los picos de polinización, alcanzándose en ciudades como Granada, niveles de 8,036 granos/m³ de aire y Córdoba, 2,216 granos/m³ de aire el día 14 de febrero.

En la capital hispalense, los niveles más altos se registraron el 15 de febrero y 17 de marzo, con 380 granos/m³ de aire y 385 granos/m³ de aire respectivamente en la estación aerobiológica del Hospital El Tomillar. Además, el 14 de febrero, se registraron 133 granos/m³ de aire en la estación aerobiológica del Hospital Universitario Virgen Macarena.

Teniendo en cuenta que los niveles reactivos para el polen de cupresáceas, es decir, los niveles de polen a partir de los cuales los pacientes alérgicos comienzan a manifestar síntomas, se sitúan por encima de los 50 granos/m³ de aire, los pacientes afectados de esta alergia han experimentado síntomas intensos durante los meses de febrero y marzo.

Otro polen relevante en muchas de las ciudades andaluzas es el del plátano de sombra, debido a su plantación extensiva, que hasta la fecha ha alcanzado niveles muy elevados. Por ejemplo, en Sevilla, el 10 de marzo se registraron 883 granos/m³ de aire, superando ampliamente el umbral de reactivación para este polen, establecido en 50 granos/m³ de aire.

“Es fundamental que el alergólogo conozca los patrones de polinización del área geográfica donde trabaja y los hábitos de vida de los pacientes para garantizar una adecuada atención”, explica María Cesárea Sánchez, presidenta de la Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (ALERGOSUR).

Sin duda, el cambio climático y la contaminación ambiental continúan siendo dos factores fundamentales a considerar en el aumento de la incidencia y gravedad de las enfermedades alérgicas.

Según ALERGOSUR y la SEAIC, el cambio climático es una realidad innegable. El incremento de las temperaturas y la disminución de las precipitaciones se han consolidado como factores determinantes en el momento y el modo de polinización de las plantas. Esto ha ampliado el periodo de polinización y, en consecuencia, aumenta la exposición a los pólenes, influyendo así en la sintomatología de los pacientes alérgicos.

Por otro lado, la contaminación ambiental también ha adquirido un papel fundamental con repercusiones determinantes en las enfermedades alérgicas, ya que afecta al momento, dispersión, cantidad y calidad de los aeroalérgenos.

Y es que los contaminantes ambientales interaccionan con los pólenes principalmente a tres niveles: aumentan la potencia alergénica de los pólenes, haciéndolos más reactivos; actúan como transportadores de partículas alergénicas procedentes del polen y otras partes de las plantas; e irritan la mucosa respiratoria favoreciendo la penetración de los aeroalérgenos.

 

La Fundación de la Sociedad  Española de Alergología e Inmunología Clínica convoca a la segunda edición del PREMIO NACIONAL FUNDACIÓN SEAIC TRAYECTORIA PROFESIONAL EN ALERGOLOGÍA, este año en la modalidad de INVESTIGACIÓN.

Este premio, de carácter anual, está dotado con 10.000 € y una insignia que se entregarán durante el Simposio Internacional de la SEAIC 2024, que se celebrará del 6 al 9 de noviembre en Bilbao.

Consulta las bases de los premios y los formularios para presentar la candidatura en este enlace.

 

La Unidad de Alergología del Clínico de Granada logra la certificación ‘avanzada’ de la Agencia de Calidad Sanitaria

La Unidad de Gestión Clínica Alergología del Hospital Universitario San Cecilio de Granada ha conseguido alcanzar la certificación en el nivel avanzado que otorga la Consejería de Salud y Consumo, a través del Comité de Certificación de la Agencia de Calidad Sanitaria de Andalucía (ACSA)

La certificación sitúa al Clínico San Cecilio de Granada como uno de los cinco centros en Andalucía cuya Unidad de Alergología tiene el nivel de acreditación avanzado, junto a la Unidad de Gestión Clínica del Área de Gestión Sanitaria Jerez, Costa Noroeste y Sierra de Cádiz; el Hospital Universitario Puerta del Mar de Cádiz; Hospital Universitario de Jaén y el Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.

La certificación avanzada es el primero de los tres niveles de acreditación previstos por la ACSA (avanzado, óptimo y excelente). En Andalucía existen dos unidades de alergología que cuentan con la certificación óptima: UGC Inmunología y Alergología del Hospital Universitario Reina Sofía y la UGC Alergología del Hospital Regional Universitario de Málaga.