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Listado de la categoría: Entrevista

La picadura de avispa que cambió la vida de Carmen: “Ni el DNI, ni la cartera, ni el móvil te sirven. Te sirve la adrenalina”

27/10/2026/en Entrevista, News, noticias de la asociación, Pacientes, Recomendaciones Alergosur/por Maria Conde

Carmen Quevedo Salguero, vecina de Brenes (Sevilla), se ha levantado a las 7:00 h. Ha cogido el autobús con su marido, que ha pedido el día libre para acompañarla. Está citada en la Unidad de Inmunoterapia del Servicio de Alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla para una repicadura controlada de avispa Polistes, una prueba que le ayudará a vivir más tranquila.

Llega nerviosa. A las 8:50 h., Carmen ya está sentada en el sillón azul, con el brazo derecho extendido. Es inevitable que recuerde el día que todo cambió. Ocurrió el sábado 5 de junio de 2021. Salía del cementerio cuando le picó una avispa en un dedo, en el mismo trayecto que ella suele hacer sola a diario, por la mañana temprano, para andar.

Al principio no pareció grave. “No se me hinchó mucho. A diferencia de otras veces, me apreté el dedo y me eché agua en una pileta que había”. Pero al montarse en el coche empezó a encontrarse mal. “No me asfixiaba, pero sentía algo por la garganta”.

Primero pensó en ir a casa para ponerse una crema con corticoide. Pero enseguida supo que aquello no era normal. “Yo decía: qué mala estoy, niño, qué mala estoy”. Su marido puso los cuatro intermitentes y condujo corriendo hasta el centro de salud.

“Entré sin conocimiento. Allí me estabilizaron. Estuve dos horas. Vomité. Después me trasladaron al hospital, donde permanecí en observación hasta el día siguiente al mediodía. Allí me explicaron que había sufrido una reacción anafiláctica”.

Carmen recuerda lo que le dijo la doctora antes de darle el alta: “Frente a urgencias hay una farmacia. La coges y la sacas del tirón. Porque cuando tú salgas, ni el DNI, ni la cartera, ni el móvil te sirven. Te sirve la adrenalina. No la vayas a soltar para nada”.

Desde entonces, la adrenalina va siempre con ella. “En verano y en invierno. De día y de noche. En bodas, bautizos y comuniones”, explica. Aunque nunca ha tenido que usarla.

Aquella primera reacción cambió su vida. “Tengo piscina en casa. Antes subía sola a mediodía para relajarme mientras mi familia dormía la siesta. Desde ese día dejé de hacerlo. Me daba miedo. Pensaba: «¿Y si me pica? ¿Y si estoy sola? Aunque lleve adrenalina, ¿me dará tiempo a llegar al centro de salud?».

Tres días después de la reacción, Carmen llegó al Servicio de Alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena, derivada de Atención Primaria. Allí le hicieron las pruebas y comenzó el tratamiento con inmunoterapia. Al principio acudió dos semanas seguidas; después, a los quince días; y luego, una vez al mes durante cuatro años y medio. Carmen está ya en la recta final del tratamiento: le quedan seis meses.

Antes de que la avispa llegue al brazo de Carmen, la doctora María Dolores Rodríguez Bote ha preparado meticulosamente la prueba. En un recipiente están las avispas de tipo Polistes, proporcionadas por Cabaña Apícola Casta, una empresa apícola de Bollullos de la Mitación (Sevilla), proveedor habitual del servicio.

“Primero las hemos dormido con dióxido de carbono. Luego, las hemos sacado del envase y les hemos recortado las alas y las patas. Después las hemos colocado en pequeños cubos transparentes, donde despiertan y quedan listas para la repicadura”, explica la doctora Rodríguez Bote.

La técnica consiste en colocar la avispa sobre el brazo de la paciente y esperar a que pique. A partir de ese momento comienza un periodo de observación de varias horas, durante el cual el equipo controla la sintomatología y las constantes vitales para comprobar si aparece alguna reacción.

A las 9:09 h., la avispa que han depositado sobre el brazo derecho de Carmen le pica dos veces. La paciente señala que tiene escozor. Manifiesta que tiene mucho miedo. A las 9:22 h. le toman la tensión. A las 9:28 h. le toman la frecuencia cardíaca. Está perfecta, aunque ella dice que tiene un poco de mareo y una sensación extraña en la cabeza. Siguen observándola y todo va bien.

Aunque las reacciones generales por himenópteros afectan al 3% de la población, son una consulta prioritaria en Alergología por la gravedad de los episodios y el riesgo de anafilaxia.

“La inmunoterapia es el único tratamiento etiológico y efectivo para tratar la alergia a los venenos de himenópteros. Es un tratamiento largo y eficaz, que dura unos cinco años y consiste en vacunas frente al veneno al que el paciente se ha hecho alérgico. Conseguimos que esté protegido frente a nuevas picaduras”, explica la alergóloga Rodríguez Bote.

La prueba de repicadura permite comprobar si la inmunoterapia está funcionando: si el paciente tolera la picadura sin reacción y, si no la tolera, valorar un ajuste de la dosis.

Tras la prueba, Carmen debe evitar durante cuatro horas cualquier actividad que le dé calor: duchas calientes, piscinas climatizadas, saunas, sol directo o esfuerzos físicos.

“Siempre voy a tener miedo, pero sé que después de esta prueba estaré más tranquila”, reconoce Carmen.

Para el equipo, lo más difícil es trabajar con ese miedo. “Lo han pasado muy mal. Algunos pacientes no pisan una piscina, ni la playa ni el campo. Su calidad de vida se resiente mucho. Trabajar con ese miedo es complicado”, explica la enfermera Beatriz Pérez Machuca.

Carmen sale de la prueba con la misma prudencia de siempre, pero con algo más de calma. La adrenalina seguirá en el bolso. El miedo, quizá, también. Pero ahora sabe que su cuerpo ya responde de otra manera.

La Sociedad Andaluza de Alergología e Inmunología Clínica (Alergosur) quiere agradecer a Carmen que haya compartido su historia, un testimonio que demuestra que la alergia va más allá de estornudos en primavera.

     

https://alergosur.es/wp-content/uploads/219-scaled.jpg 1707 2560 Maria Conde http://alergosur.es/wp-content/uploads/LOGO-ALERGOSUR-05-ok-300x177.png Maria Conde2026-10-27 12:14:222026-10-27 12:16:11La picadura de avispa que cambió la vida de Carmen: “Ni el DNI, ni la cartera, ni el móvil te sirven. Te sirve la adrenalina”

“La Alergología de hoy día y la del futuro es maravillosa. Disponemos de mejores herramientas diagnósticas y terapéuticas”

19/10/2026/en Congreso, Entrevista, Historia ALERGOSUR, News, noticias de la asociación, SEAIC/por Maria Conde

Entrevista al Dr. Pedro Guardia Martínez

En diciembre, el doctor Pedro Guardia Martínez se jubiló tras más de tres décadas vinculado al Servicio de Alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, uno de los servicios de referencia en Alergología en España. Allí se formó como alergólogo y llegó a dirigir la Unidad de Gestión Clínica de Alergología desde 2009 hasta 2025, además de contribuir a la formación de numerosos residentes. Antes, durante sus primeros años de ejercicio, trabajó en el Hospital El Tomillar, entre 1988 y 1992.

Licenciado y doctor en Medicina por la Universidad de Sevilla y especialista en Alergología, fue profesor asociado del Departamento de Medicina y centró buena parte de su trabajo en la inmunoterapia y la anafilaxia, dos áreas clave en el abordaje de las enfermedades inmunoalérgicas. A lo largo de su carrera ha unido la asistencia, la docencia y la investigación, con participación en libros, guías clínicas españolas, informes técnicos, más de 40 publicaciones indexadas en PubMed y más de 200 comunicaciones a congresos nacionales e internacionales.

Ahora vive el tiempo de otra manera: más despacio, más cerca de los suyos, con viajes pendientes, libros por leer, amigos con los que seguir compartiendo la vida y días junto a su mujer, sus hijos y sus nietos. Y con mucho mar. Siempre el Atlántico, frente al faro de Trafalgar, en Los Caños de Meca (Cádiz), quizá uno de sus lugares favoritos del mundo.

Expresidente de Alergosur entre 2017 y 2021 y miembro durante 16 años del Comité de Inmunoterapia de la SEAIC —cuatro de ellos como presidente—, repasa en esta entrevista su trayectoria, la evolución de la especialidad y una forma de entender la Medicina centrada en escuchar al paciente, llegar al origen de la enfermedad y ofrecer el tratamiento más adecuado. Habla de todo ello con el optimismo de quien mira atrás con gratitud y hacia delante con la convicción de que la Alergología debe seguir siendo activa, rigurosa y clínica.

¿Por qué quiso ser médico?
Pues la verdad, desde pequeño tuve una inclinación hacia la Medicina, sin haber nadie en mi familia del sector sanitario. Solicitaba por Reyes regalos de anatomía, de química, etc.

¿Por qué eligió la Alergología?
Pues la vida misma, a veces, te depara el camino. Mi inclinación era la de Medicina Interna, pero se cruzó en mi vida la que ha compartido conmigo toda la vida, Ana, mi mujer, hermana pequeña del doctor José Conde. Él me hizo ver la especialidad y realicé la formación en el Servicio de Alergología del Hospital Universitario Virgen Macarena. Desde un primer momento me alucinó la capacidad de tener una atención clínica y la de investigar la causa etiológica de la enfermedad alérgica, lo cual durante años he tratado de inculcar a nuestros residentes.

¿Quiénes fueron sus maestros?
El doctor José Conde y sus compañeros de viaje en el desarrollo de la escuela sevillana de la Alergología, los doctores Joaquín González Pol y Antonio Chaparro.

¿Qué le enseñaron?
Que la Medicina y su práctica se centran en el paciente, que hay que oírlo y saberle realizar una adecuada historia clínica, de la cual debemos sacar los datos esenciales que nos deben orientar a qué enfermedad presenta la persona y qué procedimientos diagnósticos y terapéuticos son los más apropiados para abordar la enfermedad. Me inculcaron, a mí y a todos los que con ellos nos hemos formado, que la empatía con el paciente es básica y esencial y que hay que resolver los problemas que el enfermo presenta, es decir, resolverle los problemas. Por ello, en nuestro hospital, durante mi periodo de jefatura, hemos intentado desarrollar toda la línea de tratamiento activo de la enfermedad alérgica, no solo con la inmunoterapia con alérgenos, sino en áreas como la alergia a alimentos y las reacciones adversas a medicamentos, desarrollando unidades específicas de estos procedimientos.

¿Recuerda a su primer paciente alérgico?
Siendo sincero, no. Comencé como alumno interno en 6º de Medicina y durante ese periodo fue cuando tuve el primer contacto con el paciente alérgico, pero no recuerdo el “paciente 0”.

¿Cómo era la Alergología cuando comenzó?
Radicalmente diferente a como es en la actualidad. Hay una parte que no ha cambiado, la centrada en la anamnesis y examen físico, pero, salvo eso, poco se parece. Ha cambiado el perfil clínico, con incrementos de patologías como las reacciones adversas a alimentos y medicamentos, esofagitis eosinofílica, etc. También ha variado el abanico de procedimientos diagnósticos: seguimos utilizando el test cutáneo, pero actualmente no podemos sustentar un diagnóstico, y menos una terapia, solo en un test cutáneo. Debemos perfilar claramente al paciente y para ello el diagnóstico por componentes alergénicos es fundamental, y nuestro servicio ha sido uno de los pioneros en implantarlo en la rutina asistencial.

¿Y qué avances destacaría en el tratamiento?
En la parcela terapéutica viví el desarrollo de la terapia con los corticoides inhalados/tópicos, que cambiaron radicalmente el control del paciente asmático y rinítico. No digamos de la inmunoterapia alergénica, que es una herramienta terapéutica esencial en gran parte de nuestros pacientes, pero en la que he vivido en primera persona, como mis compañeros y amigos Laureano Fernández, Carmen Moreno y Carmen Vidal, la modificación de las pautas, desde la primera agrupada, la “Romana”, hasta la actualidad. Cambios en los tipos de alérgenos, de usar exclusivamente extractos depot a casi dejar de usar este tipo de extracto y ser cambiados por los modificados, que nos han aportado un mejor control de nuestros pacientes. Asimismo, en el área terapéutica, la llegada de los biológicos está cambiando la vida a muchos pacientes con cuadros más graves y de difícil control de su enfermedad.

¿Cómo deja la Alergología a las nuevas generaciones?
Creo que he tratado de hacerles ver que hay que estudiar a diario, que hay que, como durante toda mi trayectoria docente en la facultad, oír primero al paciente, luego explorarlo, pensar qué puede tener y luego pedir las adecuadas pruebas complementarias. Sinceramente, creo que la Alergología de hoy día y la del futuro cercano es maravillosa. Disponemos de mejores herramientas diagnósticas y terapéuticas para ofrecer una asistencia completa y de calidad a nuestros pacientes. Dicho esto, sí debo decir que siempre les he transmitido a mis residentes y compañeros que, si nuestra práctica se limita a una atención “sin complicarnos” la vida, mal iríamos. Debemos abordar el diagnóstico y el tratamiento de los pacientes complejos. Una alergia a alimentos hay que diagnosticarla y llegar al tratamiento activo de ella con los procedimientos de inmunoterapia con alimentos y las desensibilizaciones a medicamentos, no solo recomendar, en casos, la evitación cuando con un tratamiento podemos solucionar la enfermedad.

¿Cómo ha cambiado el paciente alérgico?
La noche y el día. Recuerdo cuando, hace más de 35 años, le planteamos a la empresa líder, Abelló, que teníamos pacientes polínicos a los que les practicábamos test cutáneos y todos los pólenes salían positivos, cuando seguían presentando síntomas solo de mitad de abril a mitad de junio. De esa pregunta clínica surgió el estudio de los panalérgenos, que son hoy día básicos para explicar no solo los fenómenos de reactividad cruzada, sino cuadros de alergia a alimentos, por ejemplo. Tenemos unos pacientes mucho más complejos, como decíamos, “que no se han estudiado los tratados de Alergología”, con múltiples manifestaciones y sensibilizaciones y complejidad en su manejo diagnóstico y terapéutico.

¿Y la relación médico-paciente también ha cambiado?
Es otro aspecto que ha cambiado. Los pacientes, en gran medida, vienen con información sobre su proceso, cómo diagnosticarse y tratarse, que obtienen a través de internet, hasta hace poco, y hoy por IA, lo cual hace más “compleja” su atención, que, junto con el cambio del perfil del paciente, hace más complicada nuestra práctica clínica habitual. Se ha pasado de una relación paterno-filial —se hace lo que yo digo y creo como médico— a una en la que hay que dialogar con un paciente “pseudoformado”. 

¿Por qué han aumentado tanto las alergias?
No soy un experto en epidemiología, pero, a mi criterio, gran culpa debe tener el cambio en los estilos de vida, tanto en la falta de exposición temprana a alérgenos ambientales, alimentarios y bacterianos, como la contaminación, la plantación en las grandes ciudades de árboles altamente alergénicos, como el plátano de sombra. También hay un tipo de vida, con comidas preelaboradas, horarios, estrés, etc., que favorece la desregulación inmunoinflamatoria, alterando la microbiota precozmente como posible inicio de todo el proceso.

¿Qué ha significado ALERGOSUR para usted?
Parte esencial de mi vida profesional, habiendo formado parte de diversas juntas directivas, presididas por el doctor Francisco Guerra, en un primer lugar; luego, con el doctor Manuel Díaz y, finalmente, durante mi periodo de presidente. He vivido la transformación de una sociedad del sur de España, en la que junto a Andalucía estaban Murcia, Extremadura, Canarias, Ceuta y Melilla, a lo que actualmente somos: referente en nuestro país, con una sociedad fuerte en lo profesional y en lo societario, en la que nos reunimos anualmente algo más que compañeros, amigos, y lo cual ha quedado muy de manifiesto en la reciente reunión de Jaén. Obviamente, toda sociedad tiene periodos mejores y peores, pero siempre ha prevalecido el bien común. Junto a los compañeros citados anteriormente, no puedo dejar de nombrar a dos personas que, en un momento complicado, apostaron por el futuro de Alergosur: mis amigos los doctores Fernando Florido y Alfonso Miranda.

Presidió ALERGOSUR entre 2017 y 2021. ¿Qué recuerda de aquella etapa?
Pues, inicialmente, dura. Pudo suponer un cisma en la sociedad; la candidatura que presenté ganamos por pocos, muy pocos votos de diferencia, pero el trabajo diario y la confraternización con todos los socios, a mi criterio, recondujo la situación. Tras el inicio fue agradable y se consiguieron reuniones con la Administración y, preferentemente, que se iniciara la ampliación de las plantillas y ofertas de puestos de trabajo. Finalizamos el mandato en plena pandemia y hubo que prolongar un año nuestro periodo. Al acabar me solicitaron que continuase, pero siempre he creído que hay que dar paso a las nuevas generaciones, que son magníficas y extraordinariamente preparadas.

¿Qué congreso recuerda especialmente?
Todos son una reunión científica, pero de amigos. Pero debo decir que la reunión que se realizó en Sancti Petri (Cádiz) por el grupo liderado por Paco Moreno siempre la recuerdo.

¿Alguna anécdota que aún le haga sonreír?
Sí, pero no debo hacerlo en público. Una reunión en Sevilla con Fernando Florido y Alfonso Miranda, siempre que la recuerdo me aflora una sonrisa.

¿Cómo ve el futuro de la especialidad?
Magnífico, siempre que se opte por una alergología activa, de solucionar los problemas del paciente, y no contemplativa: hacer un diagnóstico básico y poner un tratamiento con biológico de entrada, sin tratar el origen de la enfermedad, que a veces supone un abordaje más complejo, pero con el tiempo más efectivo y eficiente, coste-efectivo para el paciente y para el sistema sanitario.

¿Qué papel tiene la IA?
La IA ha venido para quedarse. Nosotros, en nuestro servicio, en colaboración con nuestra Unidad de Innovación del HUV Macarena, hemos desarrollado diversos aspectos con ella. Creo que es una herramienta que, correctamente empleada y utilizada, nos va a aportar mucho a nuestra especialidad.

¿Y los nuevos tratamientos?
Con respecto a los nuevos tratamientos, opino lo mismo: hay que utilizarlos cuándo y cómo deben ser empleados, pero no podemos obviar que hay que llevar a cabo un correcto diagnóstico del origen de la enfermedad y, en función de ello, plantear la mejor opción terapéutica. Esta, a día de hoy, en gran parte de nuestras patologías, es la inmunoterapia con alérgenos. Los biológicos tienen una clara y concisa indicación y no deberían ser usados como primer escalón de tratamiento. Hay patologías que requieren un uso compartido de ambas herramientas terapéuticas, en aras de conseguir una mejor seguridad y eficacia.

¿Un consejo para los pacientes alérgicos?
Que consulten con su especialista en enfermedades alérgicas, el alergólogo o la alergóloga, y que, una vez valorados, sigan fielmente sus recomendaciones.

¿Un mensaje para los jóvenes alergólogos?
Que estudien a diario, que amen a su especialidad y que den respuesta a los alérgicos.

¿Y otro para sus compañeros de ALERGOSUR que acaban de celebrar el 54 Congreso de Jaén?
Que sigan con el espíritu científico y societario tan alto como el que hemos disfrutado.

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¿Un libro? Pues le voy a decir dos: el último que estoy leyendo, Sevilla, biografía de la ciudad dorada, de Eva Díaz, y El nombre de la rosa, de Umberto Eco.
¿Una canción? Ana, de Ismael Serrano.
¿Una película? Un pez llamado Wanda.
¿Un lugar al que siempre vuelve? Los Caños de Meca, en Cádiz, y Granada.
¿Un viaje pendiente? Japón.
¿A quién admira? A Ana, mi mujer, por ser una compañera de vida y ejemplo de esfuerzo y dedicación a sus alumnos. A mis padres, que han sido un ejemplo de trabajo y constancia. A nivel profesional, a mi segundo padre, Pepe Conde.
¿Un consejo que no olvida? Pues dos: “Sé siempre tú, haz y di lo que piensas” y “Trata de ser feliz cada día de tu vida y trata de hacérsela, de igual modo, a los que te rodean”.
¿Un descubrimiento que le habría gustado vivir? Aunque no de nuestra especialidad, el tratamiento definitivo del cáncer.

 

 

https://alergosur.es/wp-content/uploads/20832-1-scaled.jpg 1707 2560 Maria Conde http://alergosur.es/wp-content/uploads/LOGO-ALERGOSUR-05-ok-300x177.png Maria Conde2026-10-19 11:17:092026-10-19 11:46:35“La Alergología de hoy día y la del futuro es maravillosa. Disponemos de mejores herramientas diagnósticas y terapéuticas”

“Alergosur empezó siendo una pequeña familia y se ha convertido en una gran familia”

18/06/2026/en Congreso, Entrevista, Historia ALERGOSUR, noticias de la asociación/por Maria Conde

Entrevista al Dra. Sergia Cruz Granados

La doctora Sergia Cruz Granados se jubiló en septiembre de 2025 tras más de tres décadas dedicada a la Alergología, la mayor parte de ellas en el Hospital Universitario Torrecárdenas de Almería. Natural de Albox y residente en Almería desde los 13 años, estudió Medicina en la Universidad de Granada y se especializó en Alergología en el Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla, donde reali

zó el MIR entre 1987 y 1990.

Doctora en Medicina por la Universidad de Sevilla, realizó su tesis doctoral bajo la dirección de los profesores José Conde Hernández y Martín Navarro Merino, dos figuras importantes en su formación. Ha desarrollado una amplia trayectoria asistencial, científica y docente, con participación en cursos, talleres, congresos, publicaciones, capítulos de libros y ensayos clínicos. Miembro de Alergosur y de la SEAIC, ha sido también vocal en la Junta Directiva de Alergosur y miembro del Comité de Alergia a Himenópteros de la SEAIC.

En esta entrevista repasa su trayectoria profesional, el recuerdo de sus compañeros y el inicio de una nueva etapa que resume así: “Ahora soy dueña de mi tiempo, vivo el día a día sin pensar en el trabajo, sin depender del reloj y disfruto de largos paseos por la playa y por el campo, con más tiempo para la lectura y, sobre todo, para estar con mi familia y mis amigos”.

¿Por qué quiso ser médico?
Desde el bachillerato ya elegí ciencias, que siempre me habían gustado, y finalmente me decidí por estudiar Medicina.

¿Por qué eligió la Alergología?
Al aprobar el MIR tenía claro elegir una especialidad médica y me surgió la curiosidad por la Alergología, ya que era algo desconocido para mí y supongo que para todos los estudiantes de mi época, porque entonces no existía como asignatura en la facultad. Y no me equivoqué en abso

luto.

¿Quiénes fueron sus maestros?
Recuerdo con gran cariño al doctor José Conde Hernández, jefe del Servicio de Alergología del Hospital Virgen Macarena de Sevilla, mi maestro desde los años en que inicié la residencia. Recuerdo su calidad humana, su apoyo y estímulo constante, su rigor científico y sus inestimables consejos. Mi agradecimiento también a todos mis adjuntos durante mis años de residencia por compartir sus conocimientos, su experiencia y tantas enseñanzas.

¿Recuerda a su primer paciente alérgico?
No recuerdo a un primer paciente concreto, pero sí aquellos años de residencia en los que empecé a descubrir la especialidad y a interesarme cada vez más por la Alergología.

¿Cómo era la Alergología cuando comenzó?
Cuando comencé, la Alergología era algo desconocido para mí y supongo que para todos los estudiantes de mi época, porque entonces no exis

tía como asignatura en la facultad. Al comenzar mi residencia, Alergosur era una pequeña familia; de hecho, las reuniones anuales se celebraban conjuntamente con los alergólogos de Extremadura. Yo asistí a mi primera reunión en 1988, celebrada en Badajoz, y entonces se denominaba AISUR, Asociación de Alergólogos e Inmunólogos del Sur. 

¿Qué ha cambiado más en la especialidad desde entonces?
A lo largo de todos estos años he ido viendo cómo ha ido cambiando la especialidad, el aumento de las enfermedades alérgicas, que afectan hasta a un 25% de la población, y el perfil de los pacientes alérgicos.

¿Cómo deja la Alergología a las nuevas generaciones?
La Alergolog

ía ha experimentado una importante evolución en las últimas décadas. El estudio del exposoma, el diagnóstico molecular, los biomarcadores, los tratamientos biológicos, así como la alergología de precisión o personalizada, se han incorporado progresivamente y hoy forman parte esencial en la práctica clínica de nuestra especialidad.

¿Cómo ha cambiado el paciente alérgico?
Los pacientes presentan una mayor complejidad. Actualmente, por ejemplo, un paciente alérgico al polen, además de sus síntomas respiratorios, como rinitis o asma, suele presentar al mismo tiempo otras enfermedades alérgicas, como alergia a alimentos o dermatitis atópica.

¿Por qué han aumentado tanto las alergias?
Hay que tener

en cuenta el impacto que tienen en las enfermedades alérgicas respiratorias factores como la contaminación y el cambio climático. Ambos factores están contribuyendo a una mayor agresividad del polen y a una mayor duración e intensidad de los síntomas. Enfermedades como la esofagitis eosinofílica han aumentado su incidencia en los últimos años debido a los factores ambientales y los hábitos de vida. 

¿Qué ha significado Alergosur para usted?
Las reuniones de Alergosur me han brindado la oportunidad de poner al día mis conocimientos, compartir los avances diagnósticos y terapéuticos, intercambiar experiencias entre compañeros y crear vínculos de amistad. A lo largo de los años h

e visto cómo Alergosur se ha ido convirtiendo en una gran familia y cómo los servicios de Alergia en toda Andalucía han ido aumentando en cuanto al número de adjuntos y residentes.

¿Qué congreso recuerda especialmente?
Recuerdo mi primer congreso, de R1 recién incorporada al servicio. Fue un congreso de la EAACI en Palma de Mallorca.

¿Cómo ve el futur

o de la especialidad?
Es cierto que ha habido una mejora muy importante en nuestra capacidad para diagnosticar a los pacientes y en tratamientos más eficaces basados en una medicina personalizada. La Alergología de precisión permite ofrecer tratamientos más eficaces y personalizados en función de las características de cada paciente.

¿Qué papel tiene la IA y los nuevos tratamientos?
La IA puede ser una herramienta muy potente de apoyo clínico y de investigación.

¿Un consejo para los pacientes alérgicos?
Que confíen en los avances de la especialidad y en la posibilidad de contar hoy con mejores diagnósticos y tratamientos más efi

caces y personalizados.

¿Un mensaje para los jóvenes alergólogos?
Mantener siempre la ilusión y la curiosidad por seguir aprendiendo y la empatía con los pacientes.

¿Y otro para sus compañeros de Alergosur que acaban de celebrar el 54 Congreso de Jaén?
A todos mis compañeros de Alergosur y a la Junta Directiva, muchísimas gracias por rendirme este entrañable homenaje en la 54 Reunión celebrada en Jaén. Gracias a todos mis compañeros de Alergosur por tantos años de aprendizaje, exp

eriencias y reuniones científicas compartidas. Ha sido un placer crecer profesionalmente junto a todos ellos. Me llevo amistades y grandes recuerdos.

¿Un libro? El fin es mi principio, de Tiziano Terzani.
¿Una canción? Imagine, de John Lennon.
¿Una película? Figuras ocultas, de Theodore Melfi.
¿Un lugar al que siempre vuelve? Asturias.
¿Un viaje pendiente? Egipto.
¿A quién admira? Carmen de Burgos.
¿Un consejo que no olvida? El éxito se alcanza con el esfuerzo día a día.

Compañeros del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.
Compañeros del Hospital Universitario Virgen Macarena de Sevilla.
Sociedad de Alergólogos e Inmunólogos del Sur.
Las doctoras Sergia Cruz Ganados, Carmen Moya y Carmen Moreno.
Las doctoras Sergia Cruz Ganados, Carmen Moya y Carmen Moreno.

Congreso SEAIC Granada.
Congreso SEAIC Granada.

https://alergosur.es/wp-content/uploads/IMG-20260527-WA0054-e1781723193554.jpg 129 255 Maria Conde http://alergosur.es/wp-content/uploads/LOGO-ALERGOSUR-05-ok-300x177.png Maria Conde2026-06-18 09:01:412026-06-18 09:01:41“Alergosur empezó siendo una pequeña familia y se ha convertido en una gran familia”

“No sé por qué quise ser médico, pero sé que nací para ello”

27/05/2026/en Congreso, Entrevista, noticias de la asociación/por Maria Conde

Entrevista al Dr. Victoriano Peralta Prieto

“Ahora dispongo de esa calma para encontrarme conmigo mismo y dedicar mis sentidos a explorar mi segunda personalidad, que es la de escritor; no mirar el calendario ni el reloj y agradecer el tener horas para familia y amigos, leer, viajar…”. Así resume su nueva etapa el Dr. Victoriano Peralta, jubilado y homenajeado como emérito en la 54 Reunión de ALERGOSUR, celebrada recientemente en Jaén, su tierra.

Perteneciente a la primera promoción MIR en Alergología, este médico vocacional recuerda que, en sus inicios, la especialidad tenía “más arte que ciencia”, y define ALERGOSUR como “la casa común” donde los compañeros han compartido estudio y experiencias profesionales.

El Dr. Peralta es licenciado en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada y especialista en Alergología y Neumología. Realizó su formación MIR en el Hospital Princesa de España y en el Hospital Doctor Sagaz, ambos de Jaén, y ha desarrollado su trayectoria en distintos centros hospitalarios de la provincia, donde ha sido jefe de Sección de Alergología del Hospital Universitario de Jaén y jefe de Servicio en la Clínica Santa Helena. También ha sido profesor de la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad de Jaén y miembro de comités científicos en la Sociedad Española de Alergología y en la Academia Europea de Alergología e Inmunología, además de pertenecer a ASEMEYA (Asociación de Médicos Escritores y Artistas). Es miembro de ALERGOSUR desde la fundación de la Sociedad.

¿Cómo es su día a día desde la jubilación? ¿Qué ha descubierto? ¿Echa de menos la bata?
Hay profesiones (la de médico a la cabeza) que son vocacionales y, por tanto, forman parte del ADN de los que dedicamos nuestras vidas a su ejercicio, por ello, aunque por ley de vida termine nuestra actividad laboral, nada se ha quedado en el camino y, en mi caso, nada se añora.

¿Por qué quiso ser médico?
No conozco un por qué, aunque sí sé que es la profesión para la que nací y que da sentido a mi vida.

¿Por qué eligió la Alergología?
La elección de la especialidad, para mí que había terminado la de Neumología, fue fruto de lo que me ofrecía como posibilidad para investigar en el territorio de una disciplina nueva.

¿Quiénes fueron sus maestros?
He tenido la suerte de tener magníficos maestros, tanto en el aspecto profesional como humano. No escribiré una lista porque me dejaría a alguno; ellos, en especial los que ya no están, saben de mi agradecimiento y que los llevo en mi corazón.

¿Qué le enseñaron?
Lo que más valoro, aparte de transmitirme las enseñanzas científicas y su experiencia, es el haberme inculcado un concepto de moralidad y generosidad para con los pacientes.

¿Recuerda a su primer paciente alérgico?
Siento no tener ese recuerdo en mi extenso álbum.

¿Cómo era la Alergología cuando comenzó?
Era diferente, tal vez con más arte que ciencia, porque éramos los primeros exploradores en un nuevo mundo (ya que pertenecí a la primera promoción de MIR en Alergología).

¿Qué ha cambiado más en la especialidad desde entonces?
Ahora, la especialidad adolescente de mis primeros años ya es adulta y, por tanto, con un lugar bien definido en el organigrama sanitario.

¿Cómo deja la Alergología a las nuevas generaciones?
Con unos conocimientos impensables hace cuarenta años para beneficio en la precisión de diagnóstico y expectativas de tratamiento.

¿Cómo ha cambiado el paciente alérgico?
Creo que está mejor formado para entender las circunstancias de su padecimiento y el modo de colaborar para llevar a buen puerto su control clínico.

¿Y la relación médico-paciente?
No debe ser diferente por el paso del tiempo si ambos muestran el respeto y confianza necesarios, en esta relación humana más que en ninguna otra.

¿Por qué han aumentado tanto las alergias?
Aunque en algunos casos han aumentado como fruto de contaminantes ambientales, aditivos alimentarios, etc, lo cierto es que también se diagnostican millares de casos de los que anteriormente no se tenía conocimiento de la etiología de la enfermedad.

¿Qué ha significado ALERGOSUR para usted?
Ha sido la casa común donde nos hemos encontrado los compañeros y el aula en la que hemos compartido nuestro estudio y experiencias profesionales.

¿Qué congreso recuerda especialmente?
Los dos que tuve el honor y la responsabilidad de organizar en Jaén, concurriendo la circunstancia en ambos de que tuvieron una mayor proyección en su convocatoria porque el primero tuvo carácter nacional y en él se pusieron las bases de la investigación en Aerobiología y el segundo fue un Simposium Internacional sobre el polen de olivo.

¿Alguna anécdota que aún le haga sonreír?
Una paciente jovencita que solicitó una revisión urgente. Acudió a la consulta con su madre, la cual, casi antes de que pudiese preguntar qué le pasaba, muy alterada me reprochó: Pues lo puede ver usted, o yo se lo digo: “Que por la vacuna del polvo que le mandó tiene una barriga de cinco meses”. …¡Ahí va eso!

¿Cómo ve el futuro de la especialidad?
Magnífico en cuanto al nivel científico, en cambio, me preocupa la falta de dotación y medios para desarrollar los avances de los nuevos conocimientos y su aplicación al diagnóstico y tratamiento. Es como tener un coche de alta gama circulando por un carril a la velocidad de una bicicleta.

¿Qué papel tiene la IA y los nuevos tratamientos?
Como magnífica biblioteca que contiene y enlaza conocimientos, perfecto; en cambio, está por ver esa parte de la sensibilidad del médico que percibe en la mirada del paciente, en su jadeo al respirar… y que sea capaz de transmitir algo importantísimo en nuestra profesión: humanidad, confianza, ánimo.

¿Un consejo para los pacientes alérgicos?
Como para cualquier tipo de paciente, le diré que ante un frío informe clínico, pregunten lo que no refleja el papel, porque su mejoría depende de un trabajo entre dos partes: el paciente y nosotros, los sanitarios.

¿Un mensaje para los jóvenes alergólogos?
Que, como dije en el acto de mi reciente intervención en la reunión de ALERGOSUR en Jaén, nunca olviden que los médicos somos piedras angulares en la arquitectura de la vida y de la felicidad de las personas que acuden a nosotros necesitando ayuda.

¿Y otro para sus compañeros de ALERGOSUR que acaban de celebrar el 54 Congreso de Jaén?
Mi satisfacción como jiennense por el éxito del 54 Congreso y agradecimiento a los organizadores por su excelente trabajo.
…………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
¿Un libro? “El médico” de Noah Gordon.
¿Una canción? Desencadenando melodías.
¿Una película? Doctor Zhivago.
¿Un lugar al que siempre vuelve? El espigón del viejo muelle de Rota.
¿Un viaje pendiente? A San Petersburgo.
¿A quién admira? A Juan Sebastián Elcano.
¿Un consejo que no olvida? El que se humilla, será ensalzado y el que se ensalza, será humillado.
¿Un descubrimiento que le habría gustado vivir? La penicilina.
———————————————————————————————————————–

Además de su trayectoria médica, el Dr. Victoriano Peralta ha desarrollado una amplia obra como escritor, con títulos como Cuentos del circo, Stellae, Vincerò!, A Sotavento, La casa a barlovento, Cientouna o Hieronymus.

Puede conocer más sobre su obra literaria pinchando aquí.

https://alergosur.es/wp-content/uploads/2.jpg.jpeg 514 772 Maria Conde http://alergosur.es/wp-content/uploads/LOGO-ALERGOSUR-05-ok-300x177.png Maria Conde2026-05-27 16:43:212026-05-28 13:09:08“No sé por qué quise ser médico, pero sé que nací para ello”

Entrevista: Una mirada hacia el futuro en alergología

16/10/2024/en Entrevista, News, SEAIC/por Maria Conde

El Dr. Ignacio Dávila, Jefe del Servicio de Alergia del Hospital Universitario de Salamanca, catedrático de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca y presidente de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), ha sido el protagonista de la entrevista ‘Una mirada hacia el futuro en Alergología’, iniciativa impulsada por la Fundación Instituto Roche, que consiste en una serie de entrevistas en diferentes áreas en las que la Medicina Personalizada de Precisión tiene y sobre todo tendrá un importante papel.

Puedes ver la entrevista completa aquí.

https://alergosur.es/wp-content/uploads/Alegologia-Redaccion-Medica.png 479 850 Maria Conde http://alergosur.es/wp-content/uploads/LOGO-ALERGOSUR-05-ok-300x177.png Maria Conde2024-10-16 10:24:292024-10-16 10:24:29Entrevista: Una mirada hacia el futuro en alergología

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